La mayoría de la gente necesita solicitar un préstamo hipotecario para afrontar la compra de una vivienda. El estudio de las características de los mismos debe realizarse incluso antes de la búsqueda la vivienda o, al menos, a la par.
Dos son los factores principales que las entidades bancarias tendrán en cuenta la hora de concederte una hipoteca. El valor de tasación de la vivida y tus ingresos:
No tiene por qué coincidir con el precio de venta de la casa. Una vez conocido puedes obtener un 80% de ese importe, aunque en ocasiones, y en función de otras garantías adicionales, podría obtener una cantidad mayor. Esta gestión siempre se le cobra al cliente con independencia de que se conceda o no el préstamo, así que tienes derecho a quedarte con una copia.
El Banco examinará tu capacidad de endeudamiento. La norma general es que las entidades financieras no te van a dar un préstamo si la cuota que tendrías que pagar al mes va a superar el 30 ó 35 % de tus ingresos mensuales.
Es el período de tiempo pactado para la total devolución del dinero que te han prestado. A la hora de elegir el plazo de tu préstamo ten en cuenta.
Según el tipo de interés que se aplique (se denomina interés nominal), los préstamos hipotecarios pueden ser:
Si has pactado un préstamo a interés variable este interés se fijará a lo largo de la vida del préstamo conforme a unos índices de referencia. Seguro que alguna vez has oído hablar del EURIBOR, del MIBOR... Son unos índices objetivos que elabora el Banco de España mensualmente, pero no te vamos a complicar la existencia explicándote como se calculan. Lo que sí debes saber es que a este índice de referencia se le añadirá un margen o diferencial, de tal manera que el interés de tu préstamo será la suma del tipo de interés nominal más ese diferencial. P. ej., si tu índice es de 0,75 al euribor, y éste está en un 2,76, finalmente el interés será 0,75+2,76, es decir, 3,51 %.
Las asociaciones que defienden los derechos de los consumidores recomiendan:
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